Cerré
la puerta de golpe y me acosté en la cama, hundiendo mi cara en la almohada,
mientras las lágrimas salían sin parar de mis ojos.
Cuando
recobré la conciencia, me di cuenta que me había quedado dormida: eran las 3
am.
El
sueño “se me escapó”, así que me fui directo a la computadora. Recordé que Nick me había dado una tarjeta, así que
busqué en el bolsillo de mi chaqueta y la saqué; tecleé las letras que formaban
el correo electrónico y comencé a escribirle palabras, creando un nuevo “chat”.
-:
“Hola Nick, soy (nombre), ya estamos
en contacto, espero platicar contigo muchas noches. Saludos”.
No
pasaron ni 30 segundos y ya me había contestado.
N: “Qué
hay (nombre), ¿qué haces aquí tan tarde?”
-:
“¡Wow!, eso sí que fue rápido. Pues tuve ligeros problemas por lo que hice y
por muchas razones me desperté hace algunos minutos; ¿y tú? ¿No deberías estar
descansando ahora? Tuviste una noche algo intensa”
N: “¿Hace
cuánto tiempo que me fui de ahí? Me refiero a Nueva Jersey”
-:
“Pues, aproximadamente, como 2 años”
N: “No
he dormido bien desde ese entonces”
No
lo podía creer ¿Insomnio por mi culpa? Eso era nuevo.
-:
“¿No te resulta pesado?”
N: “Gracias
al café y al agua fría de la ducha, ya no tanto, lo he manejado bastante bien
desde hace ya un año”
-:
“¿Y por la enfermedad no te causa algún problema?”
N:
“No puedo creer que aún recuerdes mi enfermedad, y que te preocupe”
-:
“Lo viví en persona, tendría que preocuparme”
N: “Pues
la verdad es que sí me afecta bastante, ya no rindo mucho y me canso demasiado…
Siento que soy una carga para mi familia”
-:
“No lo veas de esa forma, no creo que sea así”
Y
pasaron dos horas. Volvimos a platicar de tantas cosas, como lo hacíamos cuando
éramos pequeños y no teníamos ninguna preocupación.
N: “Creo
que ya es hora de irme, mis hermanos se están despertando y no quiero que estén
de metiches”
-:
“De acuerdo, pero prométeme que antes de que te vayas de la ciudad, nos
veremos, como antes”
N: “Te
lo prometo… ¿Te parece si nos vemos hoy?, tal vez me vaya mañana”
-:
“Está bien, ¿en dónde nos vemos?”
N: “¿Recuerdas
el hotel que está frente a la escuela?”
-:
“Claro, lo veo a diario”
N: “Pues
ahí estamos hospedados… ¿Te parece vernos frente a la escuela? Así se sentirán
seguros de saber en dónde estoy, y me tendrán bien vigilado”
-:
“Ya veo lo que es ser toda una estrella”
N: “Sí,
hoy te contaré muchas cosas…y espero que tu también”
Me
sonrojé.
-:
“Entonces… ¿Nos vemos a las 3?”
N: “A
las 3 será”
-:
“De acuerdo. Iré a dormir un rato, para no parecer un zombie cuando te vea”
N: “Serías
un lindo zombie”
Me
volví a sonrojar. ¿Cómo lo podía hacer? Ni siquiera me tenía enfrente.
-:
“Bueno, me voy, nos vemos”
N: “Nos
vemos, descansa”
Y
me fui a dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario