martes, 9 de julio de 2013

Nick Jonas y Tú - Cap. 11 "El Concierto"

Faltaban exactamente treinta minutos para que empezara el recital, y todo el lugar ya estaba completamente lleno. Cada minuto alguna “bolita” de personas comenzaba  a gritar “¡JONAS!, ¡JONAS!, ¡JONAS!”, haciendo que todo el auditorio explotara.
Gracias a que gane el pase doble, en la radio, me dieron asientos en primera fila, lo que lo hacía muchísimo más emocionante.
Estaba hundida en mis pensamientos, o más bien solo pensaba en Nick; ¿cuál sería su nuevo aspecto? ¿Qué tanto habría cambiado? Lo seguía por internet, por televisión y la radio, pero era muy distinto, pues cualquiera se ve mejor en HD.
No me percaté que Freddy me pasaba la mano por el frente de mi  cara, pero lo hacía con afán de molestar.
F: Piensas en él, ¿verdad?
Suspiré.
-: Sí, ya lo quiero ver… ¿Me reconocerá?
F: Amiga, dudo que tu cara se le haya olvidado tan fácil                     
Ambos nos reímos.
-: Creo que tienes razón… Pero ¿crees que si me ve…- No me dejó terminar
F: ¿QUE SI CREO QUE TE VERÁ?- casi me gritó- Te puedo asegurar algo: si ése “tipo” no se te queda viendo, por un lapso mínimo de todo el concierto…- eso me hizo sonreír-… te juro que me vuelvo “hombre”.
Exploté en risas. Eso me agradaba de Freddy: no importaba si el momento era de vida o muerte, siempre te hacía reír, le costara lo que le costara.
Me sumí en mis pensamientos, otra vez. Me puse a pensar que pasaría si mi papá se enteraba de la “locura” que estaba cometiendo en ese momento… Pero no duró mucho el sentimiento de culpa, pues en ese momento las luces comenzaron a bajar, provocando que el auditorio explotara en gritos de emoción.
Ni si quiera me reconocí: era la primera vez que saltaba con tanta emoción. Cuando me volví para ver por un momento a Freddy, creí que lloraba, eso me hizo sonreír.
Una gran cortina blanca comenzó a bajar desde lo más alto; de pronto, cuando encendieron las luces, las sombras de los tres chicos se reflejaron en la cortina, haciendo que se vieran gigantes.
Kevin empezó a tocar la guitarra, y de pronto la cortina cayó al suelo, dejándolos a la vista de todos.
Y el concierto comenzó.
Desde hacía mucho tiempo, no me sentía tan feliz y tan libre; gritaba llena de júbilo y alegría, como si fuese la primera vez que lo hacía.
Ya habían pasado seis canciones desde que empezó el concierto, y con el único que había cruzado mirada era con Joe, y creyendo que me iba a pasar por alto, agitó la mano diciéndome “HOLA”.
Kevin se colocó a lado del mediano, y éste último me señaló con el dedo índice, para que su hermano me viera; sinceramente, me dio mucha risa su expresión, pues primero abrió los ojos como platos, y luego me sonrió mientras me guiñaba un ojo.
Sólo faltaba uno, y el que en ese momento me importaba más que nadie.
Kevin y Joe se dieron cuenta de lo que traba de hacer, así que el primero le dijo algo al oído, y éste sólo asintió. Los tres se dirigieron hacia el centro del escenario, bailando y saltando al ritmo de la música.
Nick aún no se percataba de mi presencia, así que Kevin me señaló con la cabeza de la guitarra. Por fin me miró.
Ambos nos miramos a los ojos por lo que pareció ser mucho tiempo, y parecía que se estaba desconcentrando,  pues tocaba los acordes de forma equivocada. Joe trato de “salvar la canción”, pero lo hizo de una forma algo brusca, pues le dio “un pequeño empujón”, pero Nick estaba tan desconcentrado y parado en una mala posición, que perdió el equilibrio. Lo último que recuerdo, es a su espalda cayendo sobre mí, pero eso no fue lo que me “mató”, sino el golpe en mi cabeza con la maquinaria de su guitarra… Todo se volvió negro.

(-: ¿Por qué siempre soy yo la que sale lastimada?... N: (señala su rostro) Cariño, esto no es gratis… -: (le lanza una botella de agua en la cabeza) Si bueno, mejor asegúralo XD)
Desperté con el dolor de cabeza más espantoso que había tenido en toda mi vida. Estaba algo desorientada así que abrí los ojos y mi levanté de una forma algo brusca, lo que hizo que me mareara y perdiera el equilibrio, pero antes de que mi cabeza tocara el suelo, unos brazos me tomaron alrededor de la cintura, evitando que me cayera “por completo”. Cuando estuve segura de que me podía mantener en pie por mi propia cuenta, abrí bien los ojos, y pude reconocer los brazos de aquella persona que me había evitado otro golpe en la cabeza.
-: Mi salvador- le dije con una gran sonrisa en el rostro
Puso los ojos en blanco, pero logré que sonriera.
N: Siempre metiéndote el problemas
-: Superestrella, tú fuiste quien me noqueó
N: Buen punto- me sonrió
Recordé que él me sostenía, así que hice un esfuerzo para no caerme y me mantuve en dos pies.
-: ¿qué me pasó?- dije mientras llevaba la mano a mi cabeza, sintiendo una pequeña hinchazón del lado izquierdo de la frente- ¡AUCH!
Él se sonrojó un poco.
N: Me caí encima de ti, y la guitarra te golpeó la cabeza… Lo siento, no me fijé
-: Ahora lo recuerdo- algunas imágenes regresaban- pero creo que la culpa no es toda tuya…
“JOE”, dijimos los dos al mismo tiempo, haciéndonos reír.
-: ¿Qué pasó con el concierto?
N: Les dije que terminaran, me sentía algo responsable y no te iba a dejar aquí sola
Eso me hizo sonreír abiertamente.
-: ¿Y Freddy?
Dudó un poco antes de contestar a mi pregunta
N: Te vas a enojar un poco con él…- lo miré con mala cara-… no me veas así, yo le dije que no dijera nada: le llamó a tus papás para que vinieran por ti, pues tenía miedo de que fuera algo más grave
¡MALDITA SEA! En mi cabeza comencé a imaginar algunas formas de cómo torturarlo y, al final, matarlo. En unos minutos, mi felicidad se esfumaría por completo.
N: Pero tardarán unos minutos en encontrarte
-: ¿Por qué lo dices?- eso me emocionó un poco
N: Estamos en mi camerino, o sea en la parte más baja de todo esto
¿A caso dijo:”Mi Camerino”?
N: Oye, tal vez voy demasiado rápido, pero ten- me entregó una tarjeta con un número y un correo electrónico- son míos, tal vez quisieras que nos pongamos en contacto de vez en cuando, y si te la daba cuando te fueras, tu papá me daría una patada
Me quedé como una tonta viendo aquella tarjeta.
-: Gracias- le dediqué una sonrisa
Tocaron la puerta, un tanto impacientes; antes de que Nick pudiera acercarse a ella, la abrieron de golpe
J: Ya llegaron- dijo algo agitado

Y así se borró la sonrisa de mi cara.

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